NADA TENGO QUE VER CON LA TELENOVELA

Perdón si caíste en mi blog por la telenovela LA MALPARIDA. El nombre de este sitio lo escogí años antes y así se seguirá llamando. Disculpa las molestias.
Mostrando entradas con la etiqueta YA ESTABA ESCRITO Y ALÁ LO SABE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta YA ESTABA ESCRITO Y ALÁ LO SABE. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de mayo de 2009

Reseñar me sale raro


Aunque sigo leyendo Q&A hoy subí algo sobre él a 432 Magazine... estoy encantada con la historia!!

Pueden leerla aquí

***



Ya hemos reseñado aquí varios libros que han sido llevados a la pantalla grande en fechas recientes. No cabe duda que la relación entre el papel y el séptimo arte seguirá siendo una alianza fructífera... éste es el caso de Vikas Swarup y su fantástica historia, que, sí, leanlo bien, va mucho más allá de la película de Boyle, esa que todos aplaudimos y tantos amamos.

Ram (yep, Ram, no Jamal) va relatando, rupia por rupia, cómo supo cada una de las respuestas del concurso de ¿Quién quiere ser millonario? Son doce historias, cada una de ellas corta, letal, entrañable, pequeños retratos de la India actual que huelen a miseria y caño, a dinero sucio, a inocencia perdida.

Ram es un chico despierto, inteligente, un eterno niño que absorbe todo lo que ve y escucha como esponja. Para quienes vieron la película (ya está disponible a la renta, no hay pretextos) se encontrarán a conocidos como Maman y por supuesto, el cínico y adorable Salim.La novela avanza rápido entre diversos mundos: de Dharavi a elegantes suburbios, de orfanatos a mazmorras.

Prepáranse para leer sobre la vida de un sacerdote pederasta, una estrella de cine con un sórdido secreto, un astrónomo alcohólico, un particular australiano y un hermano traidor... ¡tantos personajes! Y todos ellos aplaudibles.

Reproduzco aquí la crítica del Washington Post sobre esta historia:

"Más de un billón de personas viven con menos de un dólar al día. Noticias así pueden arruinar por completo tu latte, pero la mayoría de nosotros somos expertos en hacer caso omiso de esas condiciones... se requiere más que una cucharada de azúcar para probar la medicina y Vikas Swarup ofrece una extraña mezcla de dulce y agrio en esta novela".

En el desarrollo del libro leeremos situaciones que comprueban que la realidad es mucho más asombrosa que la ficción y esos brincos en el tiempo nos mantendrán a la expectativa de qué pasó, qué siguió, por qué llegó ahí.

¿Qué tiene en su contra? Que es un libro sumamente caro (arriba de los 300 pesos) Así es que no está de más buscarlo en oferta. En cierta librería de Av. Juárez con nombre de un compatriota hindú del protagonista estaba a mitad de precio. Vayan por él, vale MUCHÍSIMO la pena.

jueves, 21 de mayo de 2009

Las cuentas del corazón

Estoy leyendo Q&A de Vikas Swarup, la novela en la que está basada la peli Slumdog Millionaire

En la historia, el personaje de Salim aprende a cantar un bellísimo bhajan

Maala pherat jug bhaya,
mita na man ka pher,
kar ka manka chhod de,
man ka manka pher.

"You have been counting rosary beads for an era, But the wandering of your mind does not halt, Forsake the beads in your hand, And start moving the beads of your heart."

Vaya, realmente inspirador.

martes, 24 de febrero de 2009

Pena, penita, pena

Hay veces que duele tanto que los labios me hormiguean y mi espalda se encorva, que mis brazos quisieran extenderse y abrazar al aire porque saben que tal vez nunca vuelvan a amoldarse a un querer.
Hay veces que las risas llegan y dan ganas de que algo pase para que dejen de taladrear los oídos porque uno es ajeno a ellas.
Hay veces que mirar un beso provoca un golpe en el pecho que deja sin aliento porque se olvidó lo que se siente.
Y hace tanto nadie toca este cuerpo que un leve roce sólo causa miedo.
Y todo se lee sin leer, y todo se escucha y nada vale. Y todo pasa y nada pasa.
Porque mientras uno sufre con esta maraña de ideas en la cabeza, los demás ni se inmutan, viendo cómo uno se consume lentamente en la amargura que se forjó a pulso.
Porque lo que parecía una oportunidad sólo era una broma de mal gusto.
Porque lo que prometía era mil veces repetido a otros oídos.
Porque no hay nada aquí que pueda ofrecer a un nadie.
Porque la pena ha invadido todo y no hay más.
Sólo pena.
Mucha pena.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Buraco

Estela no sabe de dónde le nacieron las ganas. Si del dolor de perder al hombre que apenas comenzaba a amar o de la soledad que cada noche la mantenía llorando en silencio hasta que le dolía el pecho, buscando a tientas un poco de placer, invocando nombres de amantes lejanos, suplicando cariño. Desde pequeña sólo fue necesario un poco de atención, una sonrisa y una mirada extraña para dejarla enamorada por meses, años: entre más difícil fuera llegar al príncipe encantado, más sueños y finales felices fabricaba en su mente. Al no encontrar cómo decirlo en palabras, lo escribía y siempre, a través de sus cartas, quería conmover el corazón de cuantos conocía, llorando de impotencia al ver que nadie entendía lo profundo de sus sentimientos. ¿Por qué tantas canciones pueden tener letras tan bellas que nadie parece entender al cantarlas?

Con él no fue distinto, el pequeño estremecimiento que se le confundía con repulsión le hizo saber que tarde o temprano se enamoraría del hombre que tenía enfrente. "Recuerda este momento Estela, al rato creerás que es el hombre de tu vida o terminarás besándolo". Con el paso de los años, se le olvidó el por qué pensó alguna vez que el tipo era muy extraño y, aunque jamás fueron amigos y coincidian muy poco, mantenían un contacto frecuente. Y en una de esas se aferró a sus saludos como un bebé que sujeta el dedo de cualquier persona que se le pone enfrente.

Fernando nunca entendió a Estela del todo. Le parecía agresiva, grosera, demasiado espontánea para su punto de vista. Se hartó de decirle que eran muy distintos y que jamás podrían llegar a nada. Recurrió a los gritos y a la indiferencia pero ahí estaba ella otra vez, con varios párrafos llenos de reproches y tristeza que exigían pedir disculpas. Sabía que si la besaba, se ataría a ella. ¿La deseaba realmente? Le asfixiaban tantas invitaciones, saber que esos ojos parecían verlo sólo a él y que ella estuviese tan atenta a todo lo que decía o dijeran los demás de sí mismo. Sabía que Estela necesitaba a alguien y que para su desgracia, él estaba ahí. Hasta que ella se fue.

A pesar de considerarse el rencor hecho mujer, Estela olvidó demasiado pronto todos los desprecios de Fernando y volvió a la carga. ¿A dónde quería llegar? ¿A la cama? ¿Se puede enredar a un hombre entre las piernas como para atarlo a una vida? ¿Podría separar el sexo del sentimiento y hacerlo por puro placer? Esa aversión al "hubiera" la llevó a cometer tantas estupideces en el pasado, que una más, pero satisfecha, ya no le importó. Sintió miedo de pronto y mintió, pero ahí estaba, pagando de su bolsa, por un poco de caricias del hombre que más la había ofendido.

Maldito tráfico y maldita peste, esta mujer se vació el perfume. Y para colmo, se le ocurren tonterías en la cama. Parecía tan fuerte y experimentada al hablar y resultó tan poquita cosa. Le di las gracias al dejarla en su casa y me abrazó con una fuerza inaudita. Logró lo que quería y ahora, me puedo ir a dormir.

Jamás sabré si gozó o no. Parecía fingir. Me quise dejar ir y lo logré a veces, pero no evité llorar. Tal vez no se dió cuenta de cuánto me hirieron sus palabras. ¿Esto es lo que querías? Aquí estás, desnuda, expuesta, descubriendo a la mujer vulnerable que eres. Amenazó con irse y retomado el encuentro le dije muy bajito cuántas veces lo imaginé dentro de mi y era cierto. Recorrí con mis dedos su espalda y cubrí su pecho de besos sabiendo que sería la primera y la última vez. Lo abracé con todo ese amor acumulado sin destinatario definido, con el dolor de saber que no hay hombre que me ame y que cada quien hace su vida mientras que la mía se apaga.

¿Cómo puede alguien estar tan dentro de ti y a la vez tan lejos? ¿Cómo pueden penetrar en tus entrañas para después olvidarte? Me siento un kleenex con el que sonaron los mocos para después tirarlo a la basura, así de grotesco, dicho en los modos que él tanto odia de mi. Un hoyo. Fui un hoyo en el que entraron para dejarme completamente vacía en todos los sentidos. ¿Qué es un hoyo sino nada?

-¿Quién es?-
- Es Estela, feliz cumpleaños Fernando-
- Ah, gracias-
- Perdón por no hablarte antes, pero...-
- Ajá, ¿qué?, ah, sí, gracias-
- Que la sigas pasando bien-

Apenas dos días han pasado desde esa accidentada noche. Y la fiesta siguió, con los amigos, con la gente que se quiere y Estela, por supuesto, no está entre ellos.

Octubre 2006